Ya he escrito antes acerca de mi frialdad respecto a las relaciones en pareja. Podría decir "es lo mismo de siempre" pero no, esta vez no. Siguiendo con mi rutina diaria, conociendo gente nueva, hombres nuevos, conservando mi falta de interés en una relación, me di cuenta que había una persona que conocía de antes que estaba logrando (involuntariamente) robar más que mi atención, más que una simple atracción... se estaba metiendo en mi mente y quizá, en mis sentimientos. Naturalmente me costó trabajo aceptarlo pues (como lo he dicho en otras ocasiones) no es muy grato para mi tener sentimientos, más allá que de amistad y de familia, por alguien. Sí, esto es extraño para mi y no sé como manejarlo, el está allí y no quiero alejarlo. Como se que ya es inevitable, prefiero no tratar de olvidarme de la idea porque, sé que sólo lo hará más difícil. Quizá lea esto y ni se de cuenta de que se trate de él, quizá nunca lo lea y yo se lo dé a entender. Me llevo bien con él, me gusta ...