Una más.
Cerca de la cumbre del remordimiento donde el anhelo del cambio es ferviente las dudas atacan con la incertidumbre pero el deseo es un tanto más latente, la mente juega con sus propios cimientos ahora el físico al fuerte llamado atiende las repudiadas penas en el ambiente insisten mas el deseo no vira temeroso a un quizá es entonces cuando el ser se siente liberado pensando en que no volverá a ser atrapado tras el engaño de que el gozo no se acabará.