Hosco espacio.
Extiende tu mano tersa toca el espacio ausente, el áspero de mis entrañas el indómito de mi cuerpo. Su palpitar has de sentir, las llagas han de arder, la ternura querrá escapar del miedo la has de librar. Con cariño sigue palpando el sutil y hosco corazón que te sienta su resguardo, su afable y fiel velador el que respeto le tendrá y al miedo y la tristeza por un tiempo indefinido lejos de él los dejará.